TÉCNICA SACRO-OCCIPITAL  (SOT)

TÉCNICA SACRO-OCCIPITAL (SOT)

TÉCNICA SACRO-OCCIPITAL  (SOT)

ESPECIALIDAD DE LOS QUIROPRÁCTICOS DE PURAVIDA QUIROPRÁCTICA

La técnica SOT- Sacro-occipital, fue desarrollada por el DR. Dejarnette en 1925. Es una técnica  integral basada en la  relación entre el sacro (en la base de la columna vertebral) y el occipucio (en la base del cráneo).

La principal función de esta técnica es corregir los desequilibrios o disfunciones que pueda haber en la columna vertebral, las extremidades y cualquier área orgánica.

Con el paso del  tiempo el  cuerpo se acaba adaptando a estos desajustes y se  producen unas características específicas. Estas categorías puedes ser cambiantes o  progresivas, en función de la evolución del paciente.

CATEGORIA I: SUBLUXACIÓN DURAMADRE-CRANEAL

Características: Articulaciones del sacro-ilíaco se desalinean o están subluxadas

El cuerpo efectúa una rotación de caderas y una inclinación del sacro para compensar esta desalineación.

Si el sacro se inclina, se reduce el  bombeo normal del sacro, por tanto el fluido cerebro-espinal no circula con tanta eficiencia.

Se puede generar  una falta de nutrición y un incremento de la toxicidad del sistema nervioso.

Síntomas:  trastornos digestivos; trastornos de la piel; entumecimiento en la estructura facial o extremidades; insomnio ; dolor lumbar; dolores de cabeza; nerviosismo

 

Actuación del quiropráctico en  Categoria I

Con los ajustes quiroprácticos se normaliza la función de la articulación sacro-ilíaca, se fomenta el bombeo sacral, el cual estimula el movimiento del fluido cerebro-espinal. Este proceso  mejora la nutrición del nervio y elimina toxinas, lo que permite a tu sistema nervioso funcionar a su capacidad óptima.

Buenos hábitos diarios para el paciente para reforzar la actuación quiropráctica:

  • Realizar ejercicio diario
  • Dormir suficiente
  • Tener una actitud mental positiva
  • Llevar una dieta equilibrada
  • Ser constante en tus ajustes

 

CATEGORIA II: TORSIÓN DE LA PELVIS

Características:

Los ligamentos que mantienen la articulación sacro-ilíaca están estirados o con torsión, las superficies de la articulación se separan.

Esto perturba el equilibrio del cuerpo, el sistema nervioso, y craneal y nuestra columna vertebral.

Síntomas:

  • Problemas de mandíbula
  • Dolor de cuello
  • Dolor de oído, pérdida de equilibrio
  • Dolor de hombro, brazo y mano, dolor lateral de pecho
  • Dolor en la ingle, dolor lateral en el muslo
  • Problemas de rodilla, tobillo y pies
  • Dolor lumbar, problemas menstruales
  • Fatiga, incontinencia urinaria

 

Actuación del quiropráctico en Categoría II

El “armfossa test” es un test específico para confirmar una Categoría II junto con otros indicadores sensibles. Se utilizan los blocks bajo la pelvis, y el peso del cuerpo ayuda a reposicionar  y alinear las articulaciones sacro-ilíacas .

Buenos hábitos diarios para el paciente para reforzar la actuación quiropráctica:

  • Caminar – y evitar estar sentado por periodos prolongados
  • Evitar levantar objetos pesados o agacharse
  • Utilizar hielo (no directo) en lugar de calor para bajar la inflamación
  • Evitar el alcohol,cafeína, nicotina y otros estimulantes. Así como el exceso de azúcar e hidratos de carbono
  • Utilizar una faja si es necesario
  • Mantener sus ajustes regulares

CATEGORIA  III:  LUMBARES, DISCOS Y NERVIOS

Características:

Entre cada una de las vértebras de la columna vertebral hay un disco que actúa  como amortiguador y espaciador entre los huesos. Si nuestro cuerpo trabaja correctamente, los discos mantienen suficiente espacio entre los huesos de la columna para que los nervios puedan pasar. Cuando nuestro cuerpo no está equilibrado, estos espacios pueden verse dañados por una alteración del disco, el cual puede presionar o irritar el nervio que pasa por él.

Síntomas de Categoría III:

  • Dolor lumbar. Puede irradiar a la/s pierna/s
  • Sensación de quemazón desde lumbares hasta la pierna
  • Pinchazos Y /o opresión en la pierna
  • Adormecimiento en pierna y zona lumbar
  • Control reducido de intestino y vejiga
  • Dolor al sentarse, levantarse, flexionarse, toser o estornudar
  • Protuberancia o inflamación del disco
  • Ciática

 

Actuación del quiropráctico en  CATEGORIA III:

La sobrecarga y estrés físico de la zona lumbar llega a un punto  insostenible. Puede ocurrir de forma repentina y puntual como una sobrecarga de peso, o puede ser por una debilidad pre-existente que se ve agravada. Con frecuencia categoría III produce dolor en zona lumbar y a veces este dolor irradia hacia la pierna como ciática. La corrección pasa por el uso de los blocks bajo la pelvis en una dirección y posición específicas. Se equilibrar la lumbar y  se elimina la presión o irritación del nervio, permitiendo su mejoría.

Buenos hábitos diarios para el paciente para reforzar la actuación quiropráctica:

  • Evitar giros, vueltas o inclinarse de forma repentina
  • Levantarse siempre con la espalda recta
  • Usar hielo local (envuelto en una toalla) cada 10-20 minutos
  • Reducir alcohol, cafeína, nicotina y azúcares
  • Caminar regularmente según su tolerancia
  • Dormir con una almohada bajo las rodillas para aliviar la presión
  • Mantener la regularidad en los ajustes

Solicita un estudio quiropráctico

La Quiropráctica ayuda a nuestro sistema nervioso a funcionar mejor, equilibrando nuestra salud frente a enfermedades y dolores crónicos.

 

Mediante un completo estudio quiropráctico, se determinará la categoría SOT a la que pertenece para adaptar el ajuste a sus características, y obtener el máximo resultado. Mediante revisiones periódicas se evalúa la evolución del paciente y su adaptación a los cambios introducidos a su sistema nervioso a través de los ajustes quiroprácticos.

El dolor de espalda desde el modelo biopsicosocial

El dolor de espalda desde el modelo biopsicosocial

Los componentes biológicos, psicológicos y sociales afectan globalmente su salud.

El dolor de espalda puede ser algo que nos impida vivir una vida normal. En el pasado, el origen del dolor siempre estaba relacionado con el dolor físico pero hoy en día, muchos profesionales de la salud se están abriendo a  una nueva manera de entender las raíces del dolor. Hoy día son más conscientes del modelo biopsicosocial mientras evalúan la causa del dolor. Este modelo analiza la persona globalmente, teniendo en cuenta su bienestar mental (emocional), físico y químico.

 

Este concepto fue contemplado por la  OMS (Organización Mundial de la Salud) en su definición de salud en 1948: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.” (1)

Modelo Biopsicosocial

Contrariamente a esta definición, en el pasado, muchos profesionales de la salud entendían que, por ejemplo, si el brazo dolía, únicamente había que centrarse en ese brazo. Incluso siglos atrás, si no había mejoría, cortarlo era el remedio. Por suerte, hoy en día con tantos avances en tecnología y una mayor compresión sobre el cuerpo humano, cortar el brazo no suele ser el remedio más común.

El concepto de modelo biopsicosocial se formuló en 1977, por el psiquiatra George L. Engle, cuando proclamó la necesidad de un modelo médico nuevo. (2) En este modelo no solo  se ve la persona por su parte física que siente dolor,  sino que se observa como los componentes biológicos, psicológicos y sociales afectan globalmente su salud.

Desde entonces se ha realizado mucha investigación en el campo del modelo biopsicosocial. Sabemos que hoy día estamos muy desasociados con nuestros cuerpos y nuestra salud en general. Hay más distracciones, menos tiempo y la mentalidad de mejoría rápida o de “efecto tirita”. Además, dejamos todo el control de nuestra salud en manos de profesionales de la salud. Básicamente, no asumimos ninguna responsabilidad por nuestra propia salud.

 

Un elemento químico que inflama el cuerpo o una zona específica, puede provenir de una mala dieta o uso de medicamentos

Hay diversos hábitos que nos están alejando de la salud:

  1. Comida rápida, procesada y refinada.
  2. Un aumento del estrés laboral.
  3. Menos tiempo y más prisas.
  4. Incremento del uso de la tecnología en el ámbito laboral y personal.
  5. Una vida más solitaria y sedentaria.
  6. Menos tiempo de relax y descanso profundo.
  7. Uso intensivo de medicamentos para tapar los síntomas.
  8. Mayor presión por ser mejor en un mundo cada día más pequeño.

 

Con toda esta presión, tenemos menos tiempo para cuidarnos bien. Es el momento de cambiar este paradigma, y entender mejor cómo nuestras decisiones y hábitos nos pueden alejar o acercar al nivel de salud que queremos.

Los quiroprácticos han adaptado el modelo  biopsicosocial para poder entender mejor las causas del dolor de sus pacientes. Tomando en consideración a la persona en su globalidad pueden detectar los factores que contribuyen al dolor de espalda.

Mucha gente no sabe que el dolor de espalda puede tener varias raíces, por ejemplo:

  • Un traumatismo localizado en la zona.
  • Un origen en otra zona del cuerpo (un órgano por ejemplo) que irradia hacia la zona donde siente el dolor.
  • Por movimientos repetitivos que dañan las articulaciones.
  • Malas posturas que provocan compensaciones por todo el cuerpo.
  • Un elemento químico que inflama el cuerpo o una zona específica (puede provenir de una mala dieta o uso de medicamentos).
  • Estrés emocional que queda bloqueado si no lo gestionamos bien.

Si intentamos curar un dolor provocado por malas posturas o movimientos repetitivos solo con anti-inflamatorios, nunca se resolverá el problema. Por este motivo, en la primera visita con un quiropráctico, no solo se investiga el dolor físico sino que se buscan todos los otros factores que pueden estar perjudicando la salud.

No eres solo un dolor de cuello/espalda/rodilla/etc., tú eres una persona única, rodeado de muchos factores que pueden estar incidiendo en la evolución hacia una la salud óptima.  Para entender, de verdad, tus dolores y molestias, hay que mirar más allá que solo el dolor físico. En posteriores artículos, investigamos más profundamente como pueden afectar a nuestra salud los componentes del modelo biopsicosocial o los quiroprácticos; los 3 tipos de estrés : químico, físico y emocional.

 

¿Quieres solicitar una sesión informativa gratuita?

Una revisión de tu sistema nervioso con tu quiropráctico te ayuda a localizar el origen del dolor, molestias o disfunciones en tu salud y poder hacer los cambios necesarios para mejorar a largo plazo.

¿Tratamos con enfermos o con enfermedades?

¿Tratamos con enfermos o con enfermedades?

Frecuentemente en  el sector de la salud se trata la enfermedad o el síntoma concreto desvinculado de la persona que lo sufre. Pero la complejidad del ser humano nos lleva a ver que, por ejemplo, si vemos varios síntomas en una persona, tendría más sentido buscar un origen común de estos síntomas, teniendo en cuenta todos los aspecto de su vida, en lugar de tratar cada síntoma de forma independiente.

NUESTRO EQUILIBRIO INNATO

La persona  que enferma puede ser tratada de forma integral, valorando cómo afecta el exterior en el interior y viceversa. Cuando nuestro cuerpo, que funciona en perfecto equilibrio, pierde ésta estabilidad por causas tanto internas como externas, lo manifiesta en el cuerpo de formas diversas. Si tratamos individualmente estos síntomas, nunca localizaremos la causa que lo provoca y no restableceremos el equilibrio innato del cuerpo.

Para ello debemos ver todo lo que mantiene al cuerpo  funcionando bien y que lo deteriora, y principalmente, tiene que ver con nuestras costumbres diarias: nuestra alimentación, nuestro nivel de actividad física, los tóxicos a los que estamos expuestos, el ambiente en el que trabajamos, cómo son nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos, etc.

EL CUERPO COMO UN TODO

A partir de aquí, desde una visión holística de la persona, podemos hacer un diseño global y, valorando la causa de desequilibrio, encontrar el camino hacia la vitalidad y el restablecimiento de su salud.

Esta es la base de la Quiropráctica, que prioriza impulsar la salud de las personas y sus familias, para lograr su bienestar pero también  realizar un trabajo de PREVENCIÓN.

Habitualmente, la aparición de una dolencia o enfermedad es un camino al que se llega después de un tiempo de hábitos poco saludables, y el camino hacia la salud también necesita tiempo, constancia y fuertes ganas de estar mejor.  No queramos correr en este camino, sino dejemos al cuerpo ir poco a poco, con nuestra ayuda, para recuperar su equilibrio perdido.