El dolor de espalda desde el modelo biopsicosocial

El dolor de espalda desde el modelo biopsicosocial

Los componentes biológicos, psicológicos y sociales afectan globalmente su salud.

El dolor de espalda puede ser algo que nos impida vivir una vida normal. En el pasado, el origen del dolor siempre estaba relacionado con el dolor físico pero hoy en día, muchos profesionales de la salud se están abriendo a  una nueva manera de entender las raíces del dolor. Hoy día son más conscientes del modelo biopsicosocial mientras evalúan la causa del dolor. Este modelo analiza la persona globalmente, teniendo en cuenta su bienestar mental (emocional), físico y químico.

 

Este concepto fue contemplado por la  OMS (Organización Mundial de la Salud) en su definición de salud en 1948: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.” (1)

Modelo Biopsicosocial

Contrariamente a esta definición, en el pasado, muchos profesionales de la salud entendían que, por ejemplo, si el brazo dolía, únicamente había que centrarse en ese brazo. Incluso siglos atrás, si no había mejoría, cortarlo era el remedio. Por suerte, hoy en día con tantos avances en tecnología y una mayor compresión sobre el cuerpo humano, cortar el brazo no suele ser el remedio más común.

El concepto de modelo biopsicosocial se formuló en 1977, por el psiquiatra George L. Engle, cuando proclamó la necesidad de un modelo médico nuevo. (2) En este modelo no solo  se ve la persona por su parte física que siente dolor,  sino que se observa como los componentes biológicos, psicológicos y sociales afectan globalmente su salud.

Desde entonces se ha realizado mucha investigación en el campo del modelo biopsicosocial. Sabemos que hoy día estamos muy desasociados con nuestros cuerpos y nuestra salud en general. Hay más distracciones, menos tiempo y la mentalidad de mejoría rápida o de “efecto tirita”. Además, dejamos todo el control de nuestra salud en manos de profesionales de la salud. Básicamente, no asumimos ninguna responsabilidad por nuestra propia salud.

 

Un elemento químico que inflama el cuerpo o una zona específica, puede provenir de una mala dieta o uso de medicamentos

Hay diversos hábitos que nos están alejando de la salud:

  1. Comida rápida, procesada y refinada.
  2. Un aumento del estrés laboral.
  3. Menos tiempo y más prisas.
  4. Incremento del uso de la tecnología en el ámbito laboral y personal.
  5. Una vida más solitaria y sedentaria.
  6. Menos tiempo de relax y descanso profundo.
  7. Uso intensivo de medicamentos para tapar los síntomas.
  8. Mayor presión por ser mejor en un mundo cada día más pequeño.

 

Con toda esta presión, tenemos menos tiempo para cuidarnos bien. Es el momento de cambiar este paradigma, y entender mejor cómo nuestras decisiones y hábitos nos pueden alejar o acercar al nivel de salud que queremos.

Los quiroprácticos han adaptado el modelo  biopsicosocial para poder entender mejor las causas del dolor de sus pacientes. Tomando en consideración a la persona en su globalidad pueden detectar los factores que contribuyen al dolor de espalda.

Mucha gente no sabe que el dolor de espalda puede tener varias raíces, por ejemplo:

  • Un traumatismo localizado en la zona.
  • Un origen en otra zona del cuerpo (un órgano por ejemplo) que irradia hacia la zona donde siente el dolor.
  • Por movimientos repetitivos que dañan las articulaciones.
  • Malas posturas que provocan compensaciones por todo el cuerpo.
  • Un elemento químico que inflama el cuerpo o una zona específica (puede provenir de una mala dieta o uso de medicamentos).
  • Estrés emocional que queda bloqueado si no lo gestionamos bien.

Si intentamos curar un dolor provocado por malas posturas o movimientos repetitivos solo con anti-inflamatorios, nunca se resolverá el problema. Por este motivo, en la primera visita con un quiropráctico, no solo se investiga el dolor físico sino que se buscan todos los otros factores que pueden estar perjudicando la salud.

No eres solo un dolor de cuello/espalda/rodilla/etc., tú eres una persona única, rodeado de muchos factores que pueden estar incidiendo en la evolución hacia una la salud óptima.  Para entender, de verdad, tus dolores y molestias, hay que mirar más allá que solo el dolor físico. En posteriores artículos, investigamos más profundamente como pueden afectar a nuestra salud los componentes del modelo biopsicosocial o los quiroprácticos; los 3 tipos de estrés : químico, físico y emocional.

 

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Una revisión de tu sistema nervioso con tu quiropráctico te ayuda a localizar el origen del dolor, molestias o disfunciones en tu salud y poder hacer los cambios necesarios para mejorar a largo plazo.

El cuidado de la espalda y la salud: We love Chiropractic

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El 18 de septiembre de 1895 es una fecha relevante para la Quiropráctica: el estadounidense Daniel David Palmer puso al descubierto la estrecha relación que existe entre el sistema nervioso y la columna vertebral.  Mediante los ajustes vertebrales realizados por el quiropráctico  se favorece el correcto funcionamiento de nuestro sistema nervioso, mejorando la calidad de salud de todo nuestro organismo. (más…)

Dolencias de la articulación temporomandibular

Dolencias de la articulación temporomandibular

¿Está demostrado el beneficio de la Quiropráctica en dolencias de la disfunción temporomandibular?

 

 

 

La respuesta es que sí. Y ¿qué tiene que ver mi columna con mi mandíbula?¿Y a la inversa?

Con frecuencia, un enfoque holístico puede dar cabida al cuidado de dolencias que pueden corresponder a más de un especialista sanitario pero que en el ámbito de la atención primaria se tratarían con antiinflamatorios. Mirar más allá nos lleva a considerar que un ajuste quiropráctico podría aportar dos cosas esenciales en estos casos: calidad de la circulación y la flexibilidad de la articulación temporomandibular(ATM) (más…)

¿Porqué es importante ser consciente de nuestra postura?

¿Porqué es importante ser consciente de nuestra postura?

 

Los seres humanos disponemos de una columna realmente muy flexible, con una fuerte estructura que se encarga de sostener todo el cuerpo, nuestros órganos y la médula espinal. Todas las actividades que realizamos nos exigen un obligado movimiento de nuestra columna, y estar dotados de agilidad. Cuando los nervios que están entre las vértebras se irritan por una mala postura puntual o continuada, podemos sufrir desde contracturas musculares, dolores de cabeza, cuello o espalda, hasta parestesia (adormecimiento) de las extremidades.

Existen diversos factores causantes de las malas posturas:

  •  Trabajo con posiciones estresantes y/o repetitivas.
  •  Problemas emocionales, pereza, actitudes negativas, ya sean físicas o mentales. Nuestra postura habla de nosotros, de cómo nos perciben los demás y de cómo nos sentimos, si estamos sanos o enfermos, si tenemos confianza o somos inseguros; la postura afecta a nuestro estado mental, una buena postura nos puede ayudar a no estar decaídos, y a sentirnos y comunicarnos mejor.
  •  Nutrición deficiente o inadecuada. Exceso de peso.
  •  Uso de calzado inadecuado. Dormir con almohada o colchón inadecuados.
  •  Músculos débiles, desequilibrio muscular. Lesiones en músculos, ligamentos, tendones o huesos.