La técnica sacro occipital (S.O.T) que utiliza el especialista Kephra Froehlich D.C, se basa en el estudio de la relación del sacro con el cráneo. En función de los exámenes neurológicos y ortopédicos  realizados, clasifica a cada persona en categoría I, II o III.

Principales características de la Categoría II dentro de la Técnica S.O.T:

¿Cúales son las características de la categoría II? ¿Qué sucede cuando la articulación entre sacro y pelvis se convierte en inestable? Esto ocurre cuando la pelvis se desvía provocando que una pierna sea más larga que la otra.

Esta descompensación del sacro iliaco puede causar fallos neurológicos.  Como en un castillo de cubos, cuando uno de los cubos se desplaza todo el resto se mueve para equilibrar el peso y experimentamos los siguientes cambios en nuestro cuerpo:

El músculo dorsal de un lado de la espalda se contrae junto con el trapecio del lado opuesto. El efecto de tener este musculo contraído puede producir síntomas como dolor de pecho, de espalda, de hombro, brazo y muñeca (entre ellos también calcificación de hombro, codo de tenista y síndrome de túnel carpiano). A largo plazo también puede rectificar tu curva dorsal afectando a los nervios que van a la vesícula, área gástrica, páncreas, bazo e hígado, intestinos grueso y delgado, produciendo problemas digestivos. Cuando el trapecio del lado opuesto a este músculo dorsal se contrae, para compensar se produce una rotación del cuello y hace que ese hombro sea más alto que el otro. Al mismo tiempo, cambia la estructura de la curva cervical, porque el trapecio se conecta con las vertebras cervicales y estas a su vez  se conectan con el temporal del cráneo.

Otras áreas de incidencia en la categoría II:

Por otra parte se contrae la articulación del temporal mandibular (ATM) y el espacio que hay entre los huesos craneales. Se puede producir disfunción mandibular, bruxismo, problemas craneales,  auditivos, de equilibrio y oído,  mareos,  tortícolis, dolores de cabeza, migrañas, vértigos, neuralgia del trigémino…

En otras áreas,  las piernas, el músculo gracilis y sartorio (que conecta la pelvis a la rodilla interna) se contrae causando dolores de rodilla, especialmente en la parte interna. Para complicar nuestras vidas más todavía, en la otra rodilla el músculo ilio tibial (que conecta la pelvis a la rodilla externa) también se contrae produciendo dolores en el lado externo. Además puede causar problemas con menisco, el navicular y el arco del pie.

Esto es únicamente una aproximación, ya que dada la complejidad no podemos explicar todos los problemas causados,.

La inestabilidad de la pelvis puede tener su origen en malas posturas, pasar mucho tiempo sentado,  o lesiones de la articulación por diferentes actividades como deportes.

Si quieres tener una información completa, en caso de reconocer alguno de estos síntomas, pide cita para un estudio completo.

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