Técnica SOT  (sacro-occipital) quiropráctica 

Según la técnica sacro-occipital (SOT), una de las muchas técnicas que están disponibles para Quiroprácticos, cada persona puede pertenecer a una de las tres categorías utilizadas. En artículos anteriores he presentado la categoría II y III y sus efectos. Este artículo habla de los posibles efectos sobre nuestra salud de pertenecer a la CATEGORÍA I.

Los pacientes que pertenecen a la Categoría I  presentarán problemas en la articulación sacro-ilíaca debido a diferentes traumas pélvicos. Una cadera gira hacia adelante y la otra gira hacia atrás así produce torsión dentro de la columna vertebral.

Esta torsión a cambio producirá distorsión de la fina capa duramadre de la meninge que envuelve toda la medula espinal y cerebro.

Alrededor de la medula espinal circula líquido cefalorraquídeo que proporciona la “nutrición” para todo el sistema nervioso central (cerebro y medula). Cuando hay torsión de la columna vertebral, la circulación del líquido cefalorraquídeo se restringe (queda bloqueada) causando presión sobre el sistema nervioso. Esta presión modifica la permeabilidad de la sangre, la barrera hematoencefálica y líquido cefalorraquídeo, cambiando así la concentración de agua, dióxido de carbono y oxígeno dentro del cuerpo.

Esto se complica aún más, pero para intentar simplificar el asunto, el efecto de tener torsión dentro de la columna vertebral causa desequilibrios de los nervios simpáticos y parasimpáticos del cuerpo humano.  Estos nervios son responsables de su ritmo cardíaco (presión arterial), secreciones glandulares (balances hormonales), y el equilibro y función de todos los órganos dentro de su cuerpo. Los pacientes de categoría I  presentan problemas en órganos como por ejemplo en el hígado o presión arterial alta. Como resultado, toman medicamentos que ayudan a sus síntomas, pero no necesariamente las causas.

El aumento de líquido cefalorraquídeo también afecta a la presión intracraneal del cerebro y por lo tanto afecta a los nervios craneales. Estos nervios gestionan entre otras cosas: la vista, el olfato, la audición y el gusto. Así que los pacientes de categoría I pueden sufrir una amplia variedad de dolencias como dolores de cabeza, visión borrosa, falta de apetito o pérdida auditiva.

 Lamentablemente la lista de problemas que pueden ocurrir es demasiado larga para este artículo, pero si quieres aprender más acerca de la categoría I y sus dolencias, acude a un quiropráctico que trabaje con esta técnica para que te examine y explique qué puedes mejorar en tu salud y en tu calidad de vida con la quiropráctica.

 

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